El otro lado de México

Por: Carlos Pizarro Gálvez

Es inevitable, dado los acontecimientos actuales, no hablar del duro momento de un país tan hermoso, como lo es México.

Un país con gente cálida, amable, cariñosa, solidaria, alegre, respetuosa; cualidades que representan a la gran mayoría de su gente, ya que lo que vemos en las noticias, es sólo una minoría.

Cada vez que mis compatriotas me dicen: ‘oye, en México todo es peligroso, ESTAN EN GUERRA’, tengo que explicar que las cosas no son así. Les platico cómolos padres no dejan que sus hijos hagan tanto uso de internet y que por eso los niños se desarrollan de acuerdo a su edad, con una mente más sana y son respetuosos con los adultos, con sus compañeros y maestros del colegio.

Cuento cómo se dan los ‘buenos días’ cuando alguien llega a un lugar, o decir provecho a la hora de comer. Cómo en los puestos de comidao en los mercados, la gente pide tacos o cualquier antojito mexicano y el taquero no lleva la cuenta, sino que al final pregunta cuántos fuerony la gente responde con honestidad la cantidad que realmente se comieron, en un gesto de confianza que sólo se da en ese país.

Allá se respeta al extranjero. Cuando les dices que eres de otro país se sorprenden, te dan la bienvenida, te desean una grata estadía.

Los mexicanos son gente trabajadora. Los negocios de comida, las tiendas, supermercados y cualquier otra clase de negocio funcionan los 365 días del año hasta por 12 horas al día. La gente trabaja demasiado, muchas veces por un sueldo bastante bajo, pero siempre haciendo su trabajo con mucha responsabilidad y atendiendo lo mejor posible a los clientes.

México es rico en tradiciones, cultura, gastronomía. Sus paisajes mantienen un equilibrio perfecto del respeto entre el pasado y el desarrollo. Uno puede caminar dos cuadras de una avenida principal y de pronto encontrar un ‘pueblito’ con casas, escuelas, parques, mercados, iglesias y una tranquilidad inimaginable. Lugares como San Pedro de los Pinos, el centro de Coyoacán, o el Templo de Culhuacán, a un costado de la avenida Tláhuac, hay un sin fin de lugares bellos, perfectamente mezclados conla modernidad.

En México, la amistad tiene un valor que no es debilitado por el tiempo, distancia, situación económica ni ideal político o religioso. Podránpasar muchos años, pero cuando un mexicano encuentra a un amigo de la infancia, esa amistad será igual o más fuerte, me tocó verlo con mi esposa y sus amistades de la niñez y otras que hizo ya de grande, donde el cariño y apoyo fue como de hermanos.

El pueblo mexicano es grande y fuerte, estoy seguro que con todas sus cualidades, sortearán los momentos difíciles por los que atraviesan.

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Publicado en: http://www.mexicaneando.com.mx/uncategorized/mexico-y-su-gente/

El 30 de octubre del 2014

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